Jaume Plensa

Tempesta 

2022

Acero inoxidable
530 x 560 x 620 cm

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La literatura siempre ha sido una fuente de inspiración para Jaume Plensa. Tal y como afirma el propio artista: «Tengo un grupo de poetas amigos que, aunque no me hayan influido especialmente por el conjunto de su trabajo, sí me han tocado profundamente con algún momento preciso de su obra». 

No obstante, esa influencia literaria no se limita a las lecturas del artista, sino que se extiende también a la propia letra como elemento con el que compone sus esculturas. Plensa empezó con el alfabeto latino para ir incorporando otros alfabetos como por ejemplo el hebreo, el árabe, el chino, el japonés, el griego, el cirílico, el coreano o el hindi. Para él, cada letra tiene una belleza única pero todas juntas son una muestra de la diversidad del mundo y de la convivencia entre distintas culturas. Según explica el artista: «Una letra no parece nada, es algo humilde, pero unida a otras forma palabras, y las palabras forman textos, y los textos pensamiento. Es un poco la idea de la piedra fundacional, alrededor de la cual se construye el templo, luego la ciudad, el país, el continente y el universo».

Cuando recibió el encargo de Hortensia Herrero para intervenir en el ábside del antiguo Palacio Valeriola y actual centro de arte, Jaume Plensa recurrió a ese universo de letras para producir por primera vez una instalación que se apodera de un espacio bautizado por el artista como el ombligo de dicho centro. Así, creó sobre la pared una segunda piel con sus letras provenientes de diversos alfabetos, mediante los que quiere mostrar la diversidad que hay en el mundo. 

Jaume Plensa